Recursos para escritores

Diario de supervivencia al Nanowrimo – Semana 3

Lo primero de todo quería disculparme porque esta entrada tenía que haber sido publicada el viernes, y, sin embargo, estamos a domingo. Pero esto está directamente relacionado con lo que os vengo a contar en este resumen de mi tercera semana en el Nanowrimo. Así que empecemos.

Lo primero es lo primero: veamos las estadísticas.

29538 palabras

Captura

Esto es lo que llevaba ayer cuando terminé de escribir (porque hoy todavía no me he puesto a ello). Podrían parecer muchas y, bueno, en realidad lo son. Pero son menos de las que debería. A estas alturas de la película, debería llevar 30000 palabras. Sí, son solo 500 más que las que llevo pero, creedme, para mí esas 500 son un mundo.

¿Por qué?


Los malos días

Estaba avisada de que esto iba a suceder: iban a llegar los malos días. Creo que es una sombra que todo escritor que se presente al Nanowrimo tiene sobrevolando alrededor de la cabeza y que, tarde o temprano, va a caer. De hecho, creo que yo he sobrevivido al Nanowrimo pensando constantemente en que iban a venir los días malos. «Voy a escribir un poquito más por si vienen los días malos» era algo que me decía constantemente.

Y ya veis. Aquí están.

Es duro, no os voy a mentir. Sobretodo cuando encadenas una semana de días malos en los que escribir se convierte en una actividad difícil por la vida en general o por lo que estás escribiendo.

Como os dije en la entrada anterior, el lunes empecé mi nuevo trabajo. A ver, que estoy super contenta y muy a gusto, porque el ambiente es inmejorable y estoy trabajando de lo mío, pero también os digo que sobrevivir a un nuevo horario de vida y, además, intentar meter el Nanowrimo en él ha sido difícil. Es decir, salgo de trabajar a las cuatro y tengo que llegar a casa y comer, lo que hace que la tarde sea más corta y me pase volando. Además, todo lo que antes hacía durante todo el día ahora tengo que meterlo en solo un par de horas desde que llego a casa hasta la hora de la cena.

Y claro. Para eso hay que estar muy centrada. Cosa que yo no he estado. Y eso me ha acabado pasando factura. Por suerte, la semana que viene será más fácil, una vez pasado el periodo de adaptación al nuevo horario… o eso espero. Mi Nanowrimo también lo espera.


Unos proyectos terminan y otros empiezan

Por suerte, no todas las cosas que os tengo que contar en esta entrada son malas: hay una buena. Y es que he conseguido terminar una de las dos novelettes que tenía en mente para este mes. Y además conseguí acabarla justo el día 15, lo que hace de todo esto algo todavía más bonito y redondo.

Sin embargo, aunque esto me hizo muy feliz, también me planteó un problemón.

Al día siguiente, con la segunda novelette a medio planificar (aunque ya comenzando a aclararse en mi cabeza) me puse a escribir el inicio. Y me bloqueé. Fue algo casi inmediato y algo contra lo que no pude luchar. Sentí pánico en el momento en el que abrí el nuevo documento para ponerme con la segunda novelette y tuve una sensación de vacío muy extraña. Era como si estuviera mirando desde la parte superior de un precipicio y dijera «uf, esto está muy alto, eh… Mejor retrocedo».

Tengo que decir que todavía no he superado esa sensación y creo que es en parte por su culpa por lo que estoy teniendo días malos. Es decir, posiblemente, si hubiera seguido con la primera novelette esta semana, aunque los horarios me hubieran jugado una mala pasada, lo hubiera podido sacar. Sin embargo, se me han juntado las cosas y eso ha hecho que la tercera semana del Nano haya sido horrible.


Cosas que he aprendido hasta ahora

  • Los malos días llegan

No te engañes: los malos días van a llegarte. Podrá pasar una semana, dos o incluso casi todo el mes, pero los malos días van a llegarte. Y el problema es que puede suceder por cualquier cosa, incluso por un cúmulo de situaciones que escapan a tu control. Pero van a llegarte.

Creo que la clave está en saberlo y en ser consciente de que, aunque estén ahí, vas a poder sobreponerte a ello. Te llevará más o menos, pero los días malos se van a terminar. Lo único que tienes que hacer es sobrevivir como puedas hasta entonces.

  • La vida se va a interponer en tu camino

Creo que esto puede aplicarse a muchas cosas, no solo al Nano. Y es que la vida no espera a nadie. Parece una frase sacada de una de estas tazas de Mr. Wonderful o de estos cuadros motivacionales con fondo de acuarela, pero es así. Y casi lo ampliaría:

La vida no espera al Nano.

Lo cual queda como muy murciano, pero las cosas como son. La vida no va a esperar a que termines el Nano para suceder, sino que va a suceder a la vez. Es cosa tuya adaptarte y adaptar el Nano a tu horario, sea cual sea, mute como mute. La buena noticia es que, a ver, poderse se puede; la mala es que cuesta lo suyo.


Con esto os dejo, pequeños sugus. Os diría que me voy para irme a escribir un rato, pero lo cierto es que voy a jugar a algo para intentar eliminar la frustración del todo antes de ponerme a escribir de nuevo. Porque otra cosa que he aprendido es que escribir frustrada lo único que hace es frustrarte más y más.

Gracias por leer hasta aquí y nos vemos en la siguiente semana 🙂

Anuncios

1 comentario en “Diario de supervivencia al Nanowrimo – Semana 3”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s