52 retos LiterUp 2018

Reto #2 – Isolation

2. ¿Recuerdas tu peor noche? Cuéntala desde el final hasta el principio.


Nota — Narro esta noche tan caótica como la recuerdo; fue hace muchos años, pero no he conseguido quitármela de la cabeza. Así que lo siento por el caos.

Los huecos de mi memoria alcoholizada los lleno con un poquito de imaginación, aunque creo que eso ni lo notaréis.


Isolation

Cuando llegué al portal, amanecía.

El sol, de un rojo intenso aun en el alba, se colaba por entre la neblina verdosa que se extendía por las calles y se movía, perezosa, sobre el suelo agrietado. Las lágrimas me empañaban la vista y lo peor de todo era que con aquella maldita radiación y aquella maldita máscara de gas cubriéndome el rostro no podía frotarme los ojos hasta que quedaran del mismo color que el sol.

Pegué un puñetazo a la pared de hormigón a mi lado, que tembló en sus condiciones precarias. Un calambre me recorrió todo el brazo y me lo durmió hasta el codo.

—Puta mierda… —murmuré y mi voz sonó extraña, pastosa, metálica.

Con un suspiro e intentando ver a través de las lágrimas, me dirigí a la gruesa puerta de seguridad y giré, no sin esfuerzo, la rueda que la cerraba a cal y canto. La abrí solo una rendija y me colé por ella antes de volver a cerrar para quedarme completamente a oscuras.

Y entonces, mientras me aguantaba de nuevo las lágrimas y el gas purificador me rodeaba por completo, me dije a mí misma que aquella noche solo era un motivo más para marcharme de allí.

***

Los efluvios putrefactos y acres del río ascendían a nuestro lado, el hedor se filtraba a través de la máscara y me saturaba la nariz. Nuestros pies se hundían en la orilla de lodo verdoso, mientras él intentaba escapar y yo luchaba por agarrarle de la muñeca.

—¡¿PERO QUÉ TE PASA?! —bramé, aunque parecía que ni siquiera me oía—. ¡¡DÍMELO!!

Se zafó de mí, de nuevo, y dio dos pasos más sin mirar atrás. No veía sus lágrimas, claro, pero sabía que estaba llorando.

Me abalancé hacia delante y le agarré del antebrazo. Tiré de él, que se resbaló en el barro y se detuvo.

—Habla conmigo, por favor —susurré. Mi voz sonó extraña, tan baja, tan contenida.

Él me miró a través del metacrilato de la máscara. Tenía los ojos rojos y las lágrimas le bajaban en surcos por las mejillas. Apenas era consciente de nuestro alrededor, del resto del grupo observándonos a mis espaldas, del suelo hundiéndose, poco a poco, bajo nuestros pies. En ese momento, solo me importaban sus lágrimas, sus manos temblorosas bajo las mías, el hecho de que lo único que quería hacer en ese momento era abrazarle y decirle que todo iría bien, aunque hacerlo sería mentir.

—Habla conmigo… —volví a musitar.

Durante un segundo, pareció que iba a hacerlo. Después, su rostro cambió por completo tras la máscara y empezó a chillar.

—¡Déjame! ¡Vete! ¡Déjame solo!

Se zafó de nuevo y salió corriendo. Esa vez yo no fui tras él; solo me dejé hundir un poquito más en el fango.

***

Me concentraba en sus dedos entrelazados con los míos. Los sentía latir contra mi piel, al ritmo de las pulsaciones de mi propio corazón. Notaba la respiración agitada, faltándome en el pecho, mientras caminaba calle abajo.

—Te juro que me veía con un puño en la cara —confesé, todavía temblando.

Él me apretó la mano con más fuerza y yo tragué saliva.

—Si hubiera llegado a pegarte, no te preocupes, que ya me habría liado a hostias con él.

Me tragué las lágrimas como pude. Tenía miedo; miraba hacia atrás cada cinco pasos, pensando que aquellos tipos quizá cambiaran de opinión y decidieran volver a buscarnos.

Fui vagamente consciente de que, a mi lado, él negaba con la cabeza mientras chasqueaba la lengua.

—Iban sin máscara, los muy locos. No me extraña que estuvieran tan al límite.

—No eran simplemente unos radioactivos, Ro. Había… algo más.

—Fuera como fuera ya se han ido. Tranquila.

Me rodeó el hombro con los brazos y, por primera vez en toda la noche, me sentí un poquito segura.

—Ven a mi casa —dije. Quizá así conseguiría dormir tranquila un par de horas hasta que el mundo amaneciera del todo.

—No —contestó él, sin pensárselo.

Me separé de su costado y le miré a través de la máscara. Dolía como si me hubiera clavado una daga en medio del pecho.

***

—¡Eh, eh, eh, eh! —bramé, metiéndome entre los dos cuerpos que se tentaban el uno al otro, que se medían con la mirada y se buscaban con la mandíbula apretada—. ¡Basta ya!

Ni siquiera sé de dónde saqué la fuerza.

El radioactivo me miró con la furia ardiendo en sus ojos inyectados en sangre.

—No te metas, mascarita.

Retrocedí un paso, apretando la mandíbula.

—Que te jodan, tío, si te quieres partir los dientes adelante. Pero yo no quiero recibir.

De repente, apareció Dein de la nada. Se metió entre los dos radioactivos y empujó a uno de ellos, que trastabilló hacia atrás.

—Que te pierdas, tío.

Quizá fuera porque Dein medía casi dos metros, o quizá era porque él era un hombre y yo no, pero el radioactivo empezó a andar marcha atrás, todavía mirándonos con una furia que iba más allá de toda la radiación que habría tragado a lo largo de su vida y que, seguro, lo estaba comiendo por dentro. Segundos más tarde, ni siquiera se le veía a través de la neblina.

***

Ni siquiera sé por qué empezó todo. A lo mejor se reducía a que todo el mundo buscaba problemas.

***

Xei bailaba en el centro del Isolation como si el mundo fuera a terminar del todo cuando amaneciera. Por aquella época, aquel era el único bar decente en el que podías quitarte la máscara. Era un local pequeño y algo caro, pero seguro y cálido y los precios de las bebidas bien valían el poder quitarte la máscara sin preocuparte de respirar radiación. Merecía la pena, aunque la tranquilidad solo durara unas horas.

Yo miraba a Xei. De una u otra forma, la envidiaba, porque nada parecía importarle en ese momento. A mi lado, Dein, Ro y los demás charlaban animadamente y reían, mientras bebían dulces cervezas de malta.

Los tres radioactivos aparecieron de la nada; ni siquiera les había visto entrar. Se acercaron a Xei, con esa mirada irritada e inyectada en sangre, esas ojeras profundas y amoratadas y ese movimiento lánguido de quien ha decidido que vivir sin máscara es la mejor opción. La rodearon, intentando bailar a su mismo ritmo, pero ella les ignoró.

Sin embargo, ellos no se fueron.

Yo fruncí el ceño y, de un manotazo, puse sobre aviso a Dein. Antes de que él se diera la vuelta, yo me bajé de un salto de la banqueta sobre la que estaba sentada y me acerqué a mi amiga con movimientos cautelosos; nunca me había enfrentado a un radioactivo, pero corrían todo tipo de rumores sobre las cosas que los enfurecían y no tenía ganas de comprobar cuáles de aquellas habladurías eran ciertas.

Con cuidado, agarré a Xei de la muñeca y la atraje hacia mí.

—¿Algún problema? —dijo Dein, entre dientes, a mis espaldas.

No llegué a oír lo que los radioactivos le respondían pero, cuando me di la vuelta, le vi descolgando su máscara del cinturón con una expresión de pocos amigos pintada en el rostro. Y ese mismo instante supe que la noche acababa de torcerse.

***

Me hice un ovillo debajo del edredón y sonreí, sin ningún motivo, cuando Ro se levantó de la cama completamente desnudo. Se dio la vuelta hacia mí y me hizo un gesto con la cabeza para que le siguiera.

—Venga, anda. Levanta. Hemos quedado en un rato.

Mi única respuesta fue arrebujarme más debajo del edredón. Todavía me temblaban las piernas; ni siquiera sabía si sería capaz de ponerme de pie.

Ro, entre risas, se apoyó en el colchón y se inclinó sobre mí para dejarme un beso en la frente.

—Vamos…

Protesté con un gemidito, pero segundos después me incorporé. Hacía frío fuera de las mantas, así que corrí, todavía desnuda, hacia la ducha.

—Tengo muchas ganas de salir al Isolation —comenté, mientras abría el grifo del agua caliente—. Va a ser una noche genial.

Anuncios

4 comentarios en “Reto #2 – Isolation”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s